miércoles, 8 de marzo de 2017

San Basilio dictando su doctrina



Francisco de Herrera el viejo era un pintor y grabador del Siglo de Oro. Francisco de Herrera nació en Sevilla entre 1576 y 1590 (el año exacto es incierto) y murió en Madrid en 1656. Algunos fuentes lo hacen discípulo de Francisco Pacheco y un maestro de Velázquez por unos pocos meses. El padre de Francisco de Herrera era un pintor, y el hijo de Francisco Herrera, Francisco Herrera el mozo, era un pintor y arquitecto. 
En torno a 1614 se conocen sus primeros contratos. En 1616, estaba comisionado por el Convento de San Francisco de Sevilla a hacer una serie de pinturas. Se convirtió en uno de los pintores más estimados de Sevilla y fue comisionado para todo tipo de pinturas. Es muy aclamado por su estilo naturalismo, dinámico y vigoroso,  y se considera un pintor de transición desde el Manierismo hasta el Barroco.

Cuando yo estaba en Paris, fui al Museo nacional del Louvre y vi “San Basilio dictando su doctrina” por Francisco Herrera el viejo. Estaba muy impresionada con las caras y con la fuerza de la pintura. Fue pintado en 1639, un cuadro que le encargaron los monjes basilios de Sevilla. El composición de esta pintura mantiene su estilo de manierismo. Sin embargo, esta pintura es muy conocida por su transición al estilo Barroco. Los personajes de gran tamaño, los colores fuertes, San Basilio en el centro con su presencia dominadora,  y el acusado dinamismo habla de la grandiosidad del estilo Barroco.  

martes, 7 de marzo de 2017

San Jerónimo Penitente de Juan Martínez Montañés

San Jerónimo Penitente



Este escultura es “San Jerónimo penitente” de Juan Martínez Montañés. Es una copia del mismo retrato de un escultor italiano (la imagen a la derecha para comparación), Pietro Torrigiano y Juan Martínez Montañés lo hizo cien años después. Las dos son muy similares, pero hay algunas diferencias en apariencia. En primer, la ropa de San Jerónimo es roja en la escultura de Juan Martínez Montañés y es blanca en la de Pietro Torrigiano. También, la escultura de Juan Martínez Montañés es más dramática y hay más sangre en el cuerpo de San Jerónimo. Pero, la gran diferencia entre las dos esculturas es la escultura de Pietro Torrigiano es de cerámica y la escultura de Juan Martínez Montañés  es de madera. Todas las esculturas de Juan Martínez Montañés son de madera y fue como ‘el dios de madera’. Cuando fuimos al Museo Bellas Artes, vimos la escultura de Pietro Torrigiano, pero la escultura de Juan Martínez Montañés es en el convento de Santa Clara en la provincia de Badajoz. Las dos esculturas tienen mucho detalle y son anatómicamente correctas y muy impresionantes. En las esculturas, San Jerónimo está mirando a una cruz mientras se golpea con una piedra porque él quiere sufrir como Jesús.

Juan Martínez Montañés nació en un pueblo de Jaén; este pueblo está en las montañas y es porque su apellido fue ‘Montañés’. Se mudó a Sevilla porque fue una ciudad más rica y con más oportunidades de trabajo. El vivió en los siglos XVI y XVII, en las dos épocas de Renacimiento y Barroco. Casi todas las obras de Juan Martínez Montañés tienen un tema religioso porque sus clientes mayores fueron las iglesias católicas. Juan Martínez Montañés hizo algunas de las esculturas más importantes de Sevilla y la Semana Santa de Sevilla; entonces hay una escultura que está dedicado a él en la plaza del Salvador en Sevilla, en frente de la iglesia.


- Kellie Boyle

martes, 28 de febrero de 2017

Virgen con el Niño



En clase, aprendimos sobre Bartolomé Esteban Murillo. Él nació en 1617 en Sevilla, Andalusia. Durante su vida, la mayoría de sus obras enfocaban en sujetos religiosos porque los Católicos tuven el dinero y el poder en que tiempo. 

Cerca 1665-1666, Murillo pintó una mujer con su niño. Estaba usado óleos, dibujó una madre joven que estaba agarrado su curioso niño. Los ojos de los dos capturan los espectadores,lo que los hace curiosos sobre sus vidas. La leyenda dice que este pintura empezó como un boceto de una servilleta para un monje que cocinó los pasteles que Murillo comó. Por eso la pintura “Virgen con el Niño" se conoce como “Virgen de la Servilleta”. 

Me encanta el niño. Sus ojos son muy inquisitivos, y este es distinto a muchos de los otros tipos de pinturas de la Virgen y su niño. Aunque este es un cuadro, hay un proximidad a las personas. Siente la tranquila inocencia de los dos, y la amor que rodea la madre y su hijo. Porque la técnica es óleos, pienso que sus ojos reflejaría la luz, y entran su corazón porque los personas tienen muchos aspectos realidades. 


Anna Farrell


Inmaculada Concepción (La Colosal)

Hace dos semanas, visité el Museo de Bellas Artes en Sevilla con nuestra clase. En el museo, vi la pintura "Inmaculada Concepción (The Immaculate Conception of the Venerables)" pintado por Murillo en la segunda parte del Siglo XVII, cerca 1678. Murillo es un artista muy interesante porque la mayoría de sus pinturas son religiosas y además, representan la virgen María. Él recibió mucho dinero de la Iglesia y esta es la razón por su estilo religiosa; Estas representaciones son la razón mayor por su fama.

En esta pintura, María está llevando ropa blanca (que representa su pureza) y azul. Hay un sentimiento de movimiento, porque los ángeles cogen en las manos la luna creciente. La cosa más significante en esta pintura, en mi opinión, es que María está pisando la luna con su pie; esta acción representa su rechazo del ciclo menstrual natural de la mujer que ocurre cada mes. Es una representación de su pureza que indica que ella nunca tenía relaciones sexuales. La luna típicamente representa la pureza y en esta pintura, es el mantenimiento de su virginidad. Esta pintura definitivamente no es la única pintura con el mismo mensaje, pero me fascinaba mucho el sentimiento celestial y casi magical de esta pintura.

-Margaret Crownover

sábado, 25 de febrero de 2017

Murillo: Los niños de la concha



El Museo Prado en Madrid, donde fui el fin de semana pasado, tiene una colección incomparable de obras españolas—incluso Murillo, Velázquez, Goya, y otros artistas que han tenido los impactos más importantes en el arte de España y del mundo. Una obra que me interesaba mucho se llama Los niños de la concha, pintada por Murillo en 1670. Murillo nació en 1617 y murió en 1682, y entonces esta obra es de un periodo más tarde en su vida. La pintura muestra el Niño Jesús dando agua en una concha a su primo San Juan, quien se puede identificar por su cordero. Augura al mismo tiempo el bautismo de Jesús en el río por San Juan.

En su tiempo y después de su muerte, Murillo fue imitado por muchos pintores—especialmente la manera en que pintaba niños y mujeres. Aparte de la historia de la pintura, es interesante verla porque nos da una perspectiva del niño “ideal” de este periodo. Los niños Jesús y San Juan tienen formas idealizadas y una inocencia que se muestra a través de la luz tenue y el uso de pinceladas libres, pero al mismo tiempo sus ojos astutos y sus gestos implican un tipo de sabiduría—no podría decir que ellos parecen niños completamente normales, sin conocimiento concreto del mundo. También es interesante notar que las figuras centrales están situadas en una escena natural. La mezcla de un paisaje realista con temas religiosas o espirituales muestra el control y la maestría de Murillo sobre sus sujetos religiosos: podía situarlos en paisajes cotidianos mientras mantenía un sentido muy fuerte de religiosidad. Hay mucha emoción en la pintura, y emana suavidad y espiritualidad. Entonces, es fácil ver las razones por la popularidad de Murillo, especialmente con respeto a sus pinturas de niños.


-Catherine Lacy

viernes, 24 de febrero de 2017

Málaga - pueblo natal de Picasso

En febrero yo tuve la oportunidad de viajar a Málaga. Además ver la costa del sol y el nuevo pequeño museo Pompidou, visité el museo de Pablo Picasso.  El museo contiene una colección de 33 obras de Picasso. Mi obra favorita de Picasso es la Guernica en la Reina Sofia por el mensaje fuerte y político que contiene, pero me han gustado muchas obras en el museo.

Una de mis obras favoritas del museo fue Cabeza de mujer (1946). La obra muestra la cara de una mujer en figura irregular. Mezcla fluidamente luz y oscuridad, un poquito semejante a los cuadros de Murillo pero en una manifestación muy diferente. Cuando miro a la cara de la mujer no sé si esté feliz o si esté triste. Los colores de morado, negro, y azul podrían ser tristes pero también podrían ser tranquilos. La cara parece semejante a muchas representaciones de la luna, en sus curvas y también en el forma de los ojos. Me ha gustado mucho esta obra porque es distinta, en una manera diferente de los cuadros más cúbicos. Me gusta el misterio de lo que está pensando la mujer, porque a veces me parece un cuadro austero y triste, pero otro momento puede ser un cuadro de alegría y tranquilidad. Las curvas de su forma ilógica parecen reflejar el misterio de sus pensamientos. En conclusión, es un cuadro que al principio puede parecer simple sin mucha decoración, pero al acercarse sigue saliendo más complejo.


Desafortunadamente no podía sacar una foto del cuadro porque está prohibido en el museo Picasso.



Julia Valero

Dos Niños Juego Dados



Bartolomé Esteban Murillo me interesa mucho porque él pasó toda su vida en Sevilla que es algo muy raro. Cuando Murillo vivía España no era un país poderoso económico por lo tanto el tema de obras de artes cambió. La monarquía nada más era el sponsor de los artes y artistas eran más libre a pintar cosas que querían. Yo pienso que este fenómeno influía el trabajo de Murillo mucho porque él tenía la oportunidad a ver muchos estilos de vida diferente en Sevilla y podía pintar que veía.

Elegí una obra de Murillo se llama “Dos, niños, juego, dados”. Ésta obra de arte está en Akademie der Bildrenden Künste en Vienna ahora, pero Murillo la pinto en Sevilla en 1670. Me gusta la pintura porque enfoca en personas pobres que no era un tema popular durante el tiempo de Murillo, pero yo pienso que en un tema importante porque dice mucho sobre la época del pintor. La mayoría de arte temprano muestra una vida idealiza, pero esta vida no es fiel a la historia.
                                                                    
Cuando yo veo esta pintura yo puedo entender que había mucha pobreza cuando Murillo vivía. En la pintura los niños tienen pies sucios y ropa rota entonces sabemos que ellos no tenían suficiente dinero. A pesar de la pobreza de los niños yo pienso que esta pintura es una feliz porque el parte más importante es el juego de dados y los niños que no parecen triste sobre sus vidas. 


-Serena Martinez